sábado , noviembre 28 2020

Continúan los problemas en el Poder Judicial


  • Ahora es Humberto Hernández Reducindo, quien pretende ser el que manda al interior del TSJEV.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Nota de opinión

Luego de la salida de Sofía Martínez Huerta tras su destitución como presidente –así se escribe, no presidenta-, continúan los intentos de parte del titular de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Juan Javier Gómez Cazarín, para tratar de adueñarse de voluntades y del presupuesto del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz (TSJEV).

No sólo fue con la imposición de magistrados, que no todos, que no tenían carrera judicial, sino con reformas que afectan el funcionamiento de ese poder, como lo fue la reforma para retirar del cargo a magistrados que cumplan los 70 años.

Del mismo modo, siguen tratando de manipular a quien esté a cargo del Poder Judicial, en este caso están tratando de manipular a la nueva titular, Isabel Inés Romero Cruz, quizá con el pensamiento de que ella también se sujetará a sus órdenes.

Por supuesto, Gómez Cazarín interviene a través de su brazo armado, Humberto Hernández Reducindo, un simple abogado que mientras estuvo en el Congreso local se sometió a las órdenes del sureño y del panista Sergio Hernández, que fue quien lo metió a trabajar allí.

Hernández Reducindo, integrante del Consejo de la Judicatura, fue quien realizó, en complicidad con otros, movimientos para quitar poder a Sofía Martínez, presionándola con los reportes de gastos y a la vez, despidiendo a personal que ella había contratado.

A todas luces fue una operación para acotar a Sofía Martínez, sin embargo, ahora que ya ocupa el cargo Isabel Inés Romero Cruz también tratan de manejarla, por supuesto, con la mira puesta en el multimillonario recurso que se maneja ahí dentro, que ronda los 1 mil 400 millones de pesos.

Magistrados que pugnaron por la salida de Sofía Martínez y que dieron un voto de confianza a Isabel Inés Romero Cruz ya trabajan para reestablecer el estado de derecho y no permitirán más intromisiones de ningún poder, es decir, que no haya intervención ni del gobierno del estado y mucho menos, de los diputados locales que en este momento cuentan con una mayoría morenista.

No puede permitirse que desde afuera, prevalezcan los privilegios, mucho menos la ambición de sujetos de poca monta que ahora pretenden adueñarse del Poder Judicial.

Juan Javier Gómez, Cazarín, quien debiera ser sujeto a proceso por haberse robado un automóvil cuando era un simple vendedor de autos, no debe continuar con su ambición de disponer de recursos de otro poder.

Y su alfil, Humberto Hernández Reducindo, no puede sentirse el dueño del Poder Judicial, con el argumento de que puede sancionar a quien se le dé la gana, tan sólo porque el Consejo de la Judicatura regula a la primera instancia y aprueba todo lo que se refiere a los gastos del Poder Judicial.

Se vienen más días difíciles para el TSJEV.