La llamada de la felicidad


  • Jovencitas y mujeres maduras prometen no sólo diversión, sino el mayor placer de la vida.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Aunque la prostitución ha permanecido por años y hasta ha aumentado debido a la crisis económica que vive el país, los métodos de promoción se han diversificado.

Todavía es común ver a mujeres con vestimenta estrafalaria en algunas zonas de la capital veracruzana –consideradas zonas rojas- y en algunos restaurantes y bares a los que asisten para que algún comensal les invite una copa y de allí, entrar a la negociación para una relación con dos destinos: el placer y lo económico.

Ahora, las páginas de Internet y las redes sociales son el conducto para que las damas (aunque también hay hombres) se promuevan, ofreciendo servicios que hacen volar la imaginación de los interesados y que culmina en una cita para sostener una relación sexual.

En redes sociales, mayormente, es muy posible que las mujeres, adolescentes o maduras, no se dediquen de lleno a la actividad, pero si establecen una relación con alguien y hay interés de por medio, se ponen de acuerdo y sostienen una relación en la que va de por medio alguna remuneración económica.

En las páginas en las que se ofrece sexo, aparecen mujeres en ropa íntima, destacando sus habilidades en la materia y prometiendo a sus clientes que los llevarán a conocer la felicidad. En los anuncios dejan su número telefónico y sus correos electrónicos para realizar el contacto.

Promociones y acuerdos

Expertos aseguran que por lo menos hasta hace 10 años, un servicio sexual se podía conseguir mediante la guía telefónica, vía messenger –se promovían estudiantes universitarias-, en alguna discoteque o bien, en la misma calle. Ahora no, pues las redes sociales, principalmente el facebook y quizá un poco el whatsapp o twitter son la herramienta para encontrar esa actividad.

También, un sinnúmero de mujeres y hombres se anuncian en páginas web de escorts, las cuales pagan una cantidad de 200 pesos para promocionar sus cuerpos durante varios días. Los anuncios incluyen fotografías en poses sugerentes, el tipo de servicio que ofrecen, el costo y el número de celular para entablar la negociación.

Lo curioso es que en el facebook las chicas se promueven abiertamente o bien, utilizan algunos grupos cerrados en donde muestran sus fotografías y en donde entablan un diálogo directo con su posible cliente.

Y hay para todos los gustos. Mujeres jóvenes desde los 14 años, maduras de 40 o 50 años, casadas y hasta con hijos. Con precios que van desde los 200 pesos y hasta los 2 mil pesos según lo que requiera el cliente.

También, aparecen jovencitas con esculturales cuerpos, disfrazadas y que ofrecen todo tipo de artes para tener contentos a sus clientes, inclusive con prácticas fuera de lo común.

Las reinas del amor

Una de las entrevistadas, Nancy, es una joven de escasos 19 años que asegura ser campeona en las artes amatorias. Nancy no es su nombre real, también ha tenido sobrenombres como Candace y Britanny.

Ella dice que tiene suficiente experiencia para hacer feliz a un hombre. Ofrece trato de novios y su servicio consta de una hora, con un precio de mil pesos: “Es una relación oral y una penetración. Si quieres que nos besemos te costará 200 pesos más y si quieres otras cosas te cobro 500 pesos más”.

No es un caso distinto al de Azul, otra joven de pronunciadas curvas y que asegura que trabaja para sostener a su mamá y a una pequeña de tres años. Azul era una estudiante universitaria que se embarazó en el primer trimestre y de allí, tuvo que dejar la escuela.

“Mi madre está incapacitada por un problema de columna y tras nacer mi hija, me vi en la necesidad de entrar a esto. Yo soy mi propia jefa y me va bien”. Es todo lo que dice, no quiso ahondar más pues este oficio también representa riesgos.

Un caso más es el de Paulette, o Scarlett, para sus más conocidos. Ella es dama de compañía, puede ir con alguien a un cocktail o una fiesta pomposa y para ello cobra 1 mil 500 pesos y para una relación sí tiene un precio alto. Por una cita de una hora, cobra dos mil pesos y por hora y media tres mil, pero promete que el cliente no se va a arrepentir. Servicios especiales como una noche completa no cuesta menos de cinco mil pesos y eso no incluye traslados y comida.

Sonia es madre de dos hijos. Tenía un trabajo estable y al final fue despedida hace cuatro años. Una amiga le animó a suscribirse a una página de escorts y ahora se cotiza bien. Le buscan jóvenes universitarios y uno que otro hombre maduro. Ella ofrece buen trato y cobra entre 800 y 1 mil 200 pesos. Y todos felices.

Oficio sin regulación

El psicólogo Felipe Ramírez Mena consideró que en un mundo tan corrompido, con abuso de autoridad, peculado y el mal actuar de las autoridades la prostitución viene siendo un mal menor: “Inclusive, hasta necesario. Hace años y aún se dan casos, los padres de familia llevaban a sus hijos con una prostituta para que aprendieran el arte del sexo. Una situación difícil para un joven pues ese hecho puede marcarlo de por vida”.

Aseguró que en la actualidad ya no son amas de casa necesitadas las que recurren a la prostitución pues hasta las necesidades han cambiado: “Antes y un poco ahora la situación era por dinero. Inclusive había señoras no tan agraciadas físicamente que aun así se lanzaban al oficio para obtener unos pesos. Hoy es diferente”.

Ramírez Mena asegura que la mayor parte de las mujeres que se dedican a la prostitución son jóvenes: “Hoy vemos a adolescentes de 14 y 15 años que no necesitan quién las administre. Ellas solas se bastan. Lo hacen para vestirse bien, para comprarse una tableta, un celular caro y para divertirse”, explicó.

No obstante, considera que la utilización de las redes sociales representaría quizá en algún momento, un peligro para las mujeres: “No tengo ninguna duda. En las redes sociales hay decenas de miles de perfiles falsos. En muchas ocasiones las fotos de mujeres son robadas para exhibirlas. En el caso de las mujeres que promueven sus cuerpos también estarían en riesgo pues no saben con quién podrían estar hablando en la Internet o con quién harían un trato”.

A la vez, dijo que en las secundarias, bachilleratos y universidades hay prostitución: “No sé si las autoridades escolares lo saben, quizá sí, no es algo que se oculte. No son responsables las universidades, es la situación económica del país y en sí, que hay cosas que no están al alcance de muchas jovencitas, por eso lo ambicionan y recurren a la prostitución para obtener eso”.

¿Este tipo de prostitución puede ser regulado? “No, porque la autoridad sólo regula lo que es legal y permitido, de manera que no puede regular algo que es ilegal y que para ella no existe. Ahora se dificultaría más el control sobre las mujeres pues nadie sabe dónde están. Pueden desaparecer de las redes sociales y al rato volver con otro nombre, es difícil”.