sábado , noviembre 28 2020

¿Y dónde está el dinero, Sofía?


  • Se sospecha que habría gastado más de 70 millones del Fondo al Mejoramiento de la Impartición de Justicia.

Nota de opinión

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Aún y cuando fue destituida como presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz (TSJEV), Sofía Martínez Huerta tiene muchas cosas qué aclarar. Entre ellas, comprobar 70 millones de pesos que formaban parte del Fondo de Mejoramiento de la Impartición de Justicia, que según se cree, casi vació.

Ahora que ha aparecido en medios de comunicación, es cuando muchos veracruzanos conocieron físicamente a Martínez Huerta. Sí, en realidad durante la mayor parte de su gestión –diez meses- permaneció oculta y si acaso, se presentaba a actos oficiales o cuando no tenía más remedio que acudir a las sesiones del Consejo de la Judicatura. Si iba a algún otro evento, lo hacía resguardada por su personal más cercano.

Aunado a ello, dio demasiado poder a sus incondicionales. Inclusive sus hijos, César y Benjamín, éste último presidente de las juntas de Conciliación y Arbitraje en Veracruz, se dedicaron a hacer y deshacer al interior del Poder Judicial.

Hubo otros, como Hernán García Sobrevilla, María José Cortés Virués, Mayra Angélica Martínez Juárez, Rosa Jiménez Abud y Mónica Morales Silva, entre otros, que se dedicaron a cubrir las tropelías de Martínez Huerta.

Es indudable que se requiere una auditoría. En el período de Edel Álvarez Peña, el citado fondo llegó a tener hasta 93 millones de pesos y en un lapso muy corto, se redujo a 82 millones. Se cree que en la gestión de Sofía Martínez Huerta desaparecieron más de 70 millones de pesos. No hay documentación y ni siquiera ha habido sesiones del Consejo de la Judicatura.

Simplemente, Martínez Huerta dejó de convocar a las sesiones que no sólo sirven para revisar el gasto al interior del Poder Judicial, sino que también se regula y revisa la actuación de la Primera Instancia, en este caso, los jueces.

Para la creación de este fondo, trabajaron varios magistrados, entre ellos Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros. Hace muchos años, ella fue comisionada por el entonces presidente del TSJEV, don Julio Patiño, para reunirse con los priistas Arturo Núñez y Emilio Chuayfett y pugnar por la creación del Fondo.

Muy de cerca, colaboró con ella el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia en Guanajuato, Miguel Ángel García Domínguez, quien ya falleció en 2014.

Fueron muchas jornadas de lucha, de intenso trabajo, envío de oficios, insistencia, reuniones, con funcionarios de la administración federal.

Inclusive, fueron jornadas de mucho estudio, porque la magistrada atendía la materia mercantil y tuvo que especializarse literalmente en materia fiscal. Fueron muchos documentos preparados sobre todo en cuestiones de conmutaciones, fianzas y derechos, jornadas de 21 horas de trabajo y apenas unas dos horas para dormir.

Sería muy triste que no se aplicara una revisión minuciosa el Fondo de Mejoramiento a la Impartición de Justicia, en el que tanto se trabajó, como para que la expresidente se lo haya quemado en menos de 10 meses.

Ya se sospechaba que se había utilizado algo en la gestión de Álvarez Peña, pero si se confirma que se tomaron más de 70 millones de pesos, sería un robo descarado que tiene que ser castigado severamente.

La lista de irregularidades cometidas por Sofía Martínez Huerta es larga. Su maltrato a jueces y magistrados. La violación a la Ley de Amparo, su ausencia constante en el Poder Judicial y ahora que fue destituida ni siquiera se ha parado por allí. Utilizó el cargo para acomodar a amigos y familiares. En fin, muchas tropelías.

Existe la sospecha de que ha movido mucho dinero en medios de comunicación, locales y nacionales para asegurar que sufrió un atropello al ser destituida. Inclusive, también se sospecha que ha gastado dinero hasta en la iglesia, pues varios párrocos, entre ellos José Manuel Suazo han salido a defenderla tras su destitución.