Ahora sí, Federico Salomón es oficialmente líder estatal del PAN

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Para bien y para mejor, el Partido Acción Nacional (PAN) en Veracruz ya tiene un nuevo dirigente: Federico Salomón Molina, que ganó el proceso estatal hace unas semanas y que ahora, fue avalado por la Comisión de Justicia del CEN panista.

Ya quedó atrás el tema de Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, cuyo papel fue gris en el tiempo que estuvo sentado allí en el edificio ubicado en Zamora, en la capital de Veracruz.

Desaparece también la sospecha de que el político nacido en Tantoyuca mantuvo nexos con el gobernador Cuitláhuac García Jiménez y con Morena.

Ahora, todo se encamina a algo diferente. Ya no serán candidatos solo los amigos del dirigente, tampoco hay ya gobiernos panistas en la federación o en el estado. Todo tendrá que venir del esfuerzo de aquellos que quieran trabajar por el bien del partido.

Y Federico Salomón lo sabe. Ha reflexionado en ello. No va a estar allí para obedecer a alguien sino a los reglamentos del partido. Tendrá que trabajar para el partido y desde ahora, debe centrar sus esfuerzos en moverse rápido para preparar el proceso electoral de 2024 que será histórico.

Es curioso, cuando uno conversa con Federico Salomón entiende cuando hay amor a algo y así lo dicho: “Amo al PAN y quiero trabajar para que nuestro estado, nuestro país tengan desarrollo y bienestar”.

Y no un bienestar imaginario, o electorero como se aplica actualmente, sino que haya inversiones, empresas, empleos, economía exitosa, servicios médicos de calidad, honradez y sobre todo, tranquilidad pues el actual gobierno pareciera no mirar ni oír ante el crecimiento de la violencia no sólo en el estado, sino en distintas zonas del país.

Hay muchos vicios qué vencer en el partido. Y lo que importa es que aquellos que quieran participar –no sólo en las elecciones- deben dar su mejor esfuerzo.

Está pendiente el tema de Tito Delfín Cano, encarcelado por capricho del estado y que era el candidato a la dirigencia. Si por alguna razón tuviese que permanecer más tiempo en prisión debe saber que hay un elemento confiable en la dirigencia estatal y es Federico Salomón Molina.

Del mismo modo, las candidaturas del PAN jamás deben –o debieron- estar a la venta. Ahora tendrá que haber valoraciones muy específicas para impulsar a candidatos jóvenes, adultos con conocimientos y experiencia. El dinero no gana elecciones y ante la sociedad deben presentar candidatos honestos, porque el gobierno actual buscará la forma de perjudicarles.

Y más, Salomón Molina debe tener un equipo confiable. Que cada quién haga su mejor esfuerzo y que mantengan una comunicación óptima, honesta, directa. No hay lugar para traiciones.

Por ello, Federico Salomón Molina debe aplicar su criterio, inteligencia y honestidad para sacar adelante un proceso complicado, pero sobre todo, deberá ser fuerte ante cualquier situación que amenace la estabilidad del partido.

El PAN, pese a cualquier cosa, sigue siendo el mejor partido, con las mejores propuestas y lineamientos, pero más aún, destacando por su humanismo. Puede haber partidos que compren triunfos y conciencias, pero el PAN gana porque sabe ganar y porque tiene los elementos y las propuestas. Así será.