Contrapunto

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

Poder Judicial, inactivo

De nueva cuenta, el Consejo de la Judicatura de Veracruz, encabezado por Sofía Martínez Huerta determinó que durante el mes de junio, se continuará trabajando a distancia y con algunas guardias, lo que significa que continuará el parón en el Tribunal Superior de Justicia, es decir, no habrá justicia para todos.

Es verdad que la pandemia del coronavirus ha causado muchos problemas en el mundo, pero quizá también habría representado un reto para todos aquellos que están a cargo de organismos importantes. Lo digo porque bien podrían aplicarse medidas de prevención como una completa sanitización de las instalaciones, aplicación de gel antibacterial, utilización de mascarillas de todo tipo, guantes y en fin, todo con tal de proteger al personal.

Es cierto, la presidenta del Tribunal Superior de Justicia ya es una mujer mayor y con incapacidad física, ella bien podría quedarse en casa, al fin y al cabo, nada bueno ha pasado desde que asumió el cargo, tras ser impuesta por el súper delegado y primo, Manuel Huerta Ladrón de Guevara. Además, ha sido un objeto decorativo, pues quienes están al mando son Dionisio Gutiérrez, pareja sentimental y su secretaría particular Mayra Angélica Martínez quien ha logrado tal poder que se dedica a humillar y perseguir jueces.

Por supuesto, todo esto con la complacencia de Manuel Huerta, que fue el que impulsó a su prima para apoderarse del Tribunal Superior de Justicia. Inclusive, ya han cometido algunos actos bochornosos, como enquistar allí a personajes poco conocidos y sin capacidad, pero que son muy cercanos tanto a Manuel como Sofía. Lo peor de todo es que no invierten recursos en el mejoramiento de las ciudades judiciales ni en los juzgados que aún no se integran a éstas.

Al final, quien peor ha quedado con todo esto ha sido el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, que fue el que envió un paquete de prospectos para magistrados, cuyo nivel de experiencia era mínimo.

Imagine usted, Sofía Martínez Huerta laboró en el poder judicial y apenas si logró ser secretaria de un juzgado municipal en Coatepec. Nadie le critica que haya tenido deseos de superarse y logró estudiar, ya entrada en años, para obtener una licenciatura y de allí, nadie sabe qué más hizo, pues su currículo vitae ha sido oculto, como si fuera secreto de estado.

La manera en que llegó a la presidencia fue peor, pues fue impuesta a punta de billetazos, así lo han confirmado magistrados que han pedido el anonimato e inclusive, su nombramiento provocó un espectacular jaloneo de saco, camisa y corbata entre los magistrados Marco Antonio Lezama Moo y Amadeo Flores Villalva, pues éste habría dispuesto de dinero y lo entregó al primero para que lo propusiera para ser el presidente. Al final, Lezama Moo se alineó a las instrucciones de Manuel Huerta y el gobernador y encima de que recibió dinero para imponer a Sofía Martínez, se quedó con la lana de Amadeo Flores.

Al final, la perjudicada fue la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, cuya sapiencia y experiencia supera a Martínez Huerta de aquí a Australia. Si bien la nueva presidenta presume relaciones y que estudió una carrera, lo que ha aprendido y ejercido Castañeda Palmeros es, insuperable.

Mire usted, Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros fue la alumna más aventajada de su generación. Comenzó como escribiente en el Poder Judicial y de allí labró una carrera judicial que ya rebasa los 48 años. Fue juez en ocho juzgados civiles y en ocho juzgados penales. Realizó especialidades en la Universidad de Girona, España y en California, Estados Unidos.

Es magistrada supernumeraria y tiene doctorados, maestrías y ha escrito libros. En 2012 recibió el premio al Mérito Judicial y superó a magistrados de todo el país. Toda su vida ha sido de lucha y superación, pues cada que era asignada a algún lugar, tomaba a sus hijos, con auto y maletas para cumplir con su trabajo.

Goza de la amistad de mucha gente que reconoce su amabilidad y don de gentes y ha apoyado todas las causas posibles para beneficio de quienes requieren de justicia.

Hace algunos años, salió de su despacho para apoyar la lucha del Sindicato Democrático de Empleados del Poder Judicial, que pugnaba por reconocimientos y pago de adeudos. Ella salió y los apoyó moralmente, sin importar que hubo sol y lluvia. Siempre ha estado con amigos y conocidos para brindar su apoyo y experiencia.

Y hay más, pues tan sólo su despacho tiene decenas de reconocimientos. Por ello es que pocos se explican cómo es que no fue electa presidenta del Poder Judicial el 2 de diciembre del año pasado.

Sin embargo, ella tuvo razón en algo al referir que cuando se mete la política en los órganos judiciales “cualquier tarugo puede ser presidente”.

Ayuntamiento de Xalapa

El pasado miércoles, el secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Xalapa, Rolando Ortega Salazar, fue reelecto en el cargo por dos años más.

Por supuesto, es justa su reelección pues si algo ha puesto en primer lugar este dirigente, ha sido a sus empleados. Siempre ha estado allí para apoyar, cuando alguno de sus representados se enferma o inclusive, cuando alguien pierde la vida el primer en reportarse y ayudar ha sido Rolando.

Por eso no sorprende que haya sido reelecto, pues hace apenas unas semanas logró que sus representados tuvieran un aumento salarial y una mejora en sus prestaciones.

No ha sido fácil, pues algunos sujetos de otras organizaciones han tratado de ponerle piedras en el camino, sin embargo, él se ha mantenido ecuánime y ha puesto orden. Jamás se le ha visto pelear con nadie ni agarrarse al tú por tú, pues siempre reacciona con categoría.

Los logros allí están. Rolando Ortega Salazar tiene el aval de otros compañeros de la CROC, pero sobre todo, de sus representados.