Corrupción de caseterosfrena certificación de USDA

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A sólo unos meses de la revisión que próximamente hará USDA a la ganadería de la zona subveracruzana, el presidente de la Unión Ganadera Regional del Sur de Veracruz (UGRSV), Jacob Abel Velasco Casarrubias, consideró que para frenar el abigeato y seguir avanzando en la sanidad bovina lo primero que debe hacer la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa), a través de la subsecretaría de Ganadería, es erradicar de tajo la corrupción en las casetas de inspección zoosanitaria.

“Se ha avanzado mucho, nada más que está pasando algo, que es muy difícil de comentarlo: desgraciadamente la corrupción que existe en las casetas no nos permite avanzar como nosotros quisiéramos, porque ahí sin que la persona que traslada los animales lleve el certificado de prueba de tuberculosis y brucelosis, además de la documentación que acredite la propiedad legal del ganado, se permite la movilización”, sostuvo.

“Hay un sindicato de caseteros que hacen el gran negocio, piden hasta 2 mil pesos por una jaula ganadera, incluso ha habido a quienes les exigen hasta 5 mil pesos. Yo les digo a los ganaderos que no den dinero, ya les dije también a los engordadores que no den porque si no, no se va a acabar nunca la mafia de la corrupción”, señaló Velasco Casarrubias.

Tras detalló que en la región sur las casetas de inspección fitosanitaria que dependen de la Sedarpa son las de El Paralelo, Sayula de Alemán, Nuevo Morelos, Suchilapan de López Arias e Isla, mientras que la Cosamaloapan es federal y depende de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), estimó que debido a la corrupción imperante en las casetas, un inspector puede juntar en un día hasta 20 mil pesos por omitir las revisiones.

De acuerdo con el dirigente regional de los ganaderos y también presidente del Comité Estatal para el Fomento y la Protección Pecuaria del Estado de Veracruz, quien el día 21 de este mes dará el primer informe de labores de su cuarto trienio de gestión al frente de la UGRSV, en esta zona se estaba presentando un problema principalmente con los engordadores por falta de corrales asignados o en cuarentena.

“Lo que hacían era facturar esos animales como si fueran a Oaxaca, por citar un ejemplo, aunque los dejaran aquí en la entidad. Entonces al casetero le daban un dinero para que sellara como si fuera para Oaxaca, cuando el ganado de donde lo traigan, tiene que facturarse para Veracruz”, reiteró.

“En los corrales asignados o corrales en cuarentena puede llegar ganado de cualquier parte del país, pero ya probado y con una identificación, si un animal sale con tuberculosis desde ahí se sabe el rancho de procedencia y su propietario inicial y los posteriores. Esos los visitan cada mes los inspectores del Comité Estatal, pero que son pagados por la Sagarpa, quienes verifican entradas y salidas”.

Estimó que cuando venga personal del United States Deparment of Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) en agosto o septiembre, la ganadería del sur de Veracruz pasará, con toda seguridad, del estatus B al A en materia sanitaria, lo que permitirá que los productores pecuarias puedan exportar becerros a Estados Unidos de Norteamérica.

Puntualizó por último que los propietarios de los 45 a 50 ranchos en cuarentena que hay en la zona, principalmente en los municipios de Sayula de Alemán, San Juan Evangelista y Jesús Carranza, han entendido que la única solución para erradicación de la tuberculosis es el despoblamiento de los hatos a través de la venta para matanza.