Cuitláhuac García metido de lleno en el proceso electoral

  • El mandatario ha encabezado la persecución contra candidatos de oposición que habrían ganado en sus municipios.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

Para nadie es un secreto que la administración del gobernador Cuitláhuac García Jiménez ha dado tumbos casi desde el inicio de su gestión.

El mandatario ha lucido perdido en muchas ocasiones. Sin un plan de gobierno, superado por dos elementos que –se supone- serían su punto de apoyo, su secretario de gobierno Eric Cisneros y el líder del Congreso, Juan Javier Gómez Cazarín, que ocuparon de llenar las oficinas gubernamentales y de otros poderes para colocar a un gran número de incompetentes.

García Jiménez se convirtió en el gobernador que más créditos monetarios ha solicitado, la inseguridad y la falta de una estrategia para sacar adelante al estado han estado allí. Para muchos, se sacó la lotería en 2018 pues de no haber sido por el efecto López Obrador, habría sido derrotado en las urnas.

Intolerante en muchas ocasiones contra reporteros y con una autoestima muy por debajo de lo estimado, el gobernador se ocupó de promover iniciativas y acciones que a la larga le representaron un fracaso, como ocurrió con la reforma electoral en la que pretendió reducir a la mitad los recursos para los partidos políticos en tiempos electorales.

Muchos, aunque lo sabían guardaron silencio, pero la citada reforma no pasó, fue declarada inconstitucional con todo y que presionaron a alcaldes de partidos contrarios a Morena. Fue una vergüenza que la Corte decidiera echar abajo la citada reforma y encima, él tendrá que ir a las boletas en 2022 para saber si los veracruzanos deciden revocar su mandato.

Cuitláhuac García no es popular, adolece de estrategias para engrandecer Veracruz y su conocimiento es limitado. No tiene un gran repertorio verbal y siempre termina enredándose con sus medias palabras.

Ahora, en tiempos electorales, decidió dar ruedas de prensa para hablar de una serie de temas que no conoce, ni domina.

Peor aún, en complicidad con la Fiscalía General del Estado (FGE), emprendió una cacería contra militantes de oposición que participarían en el proceso electoral. Encabezó una persecución contra Rogelio Franco Castán, que por su posición en las listas ganaría una diputación federal por la vía plurinominal.

Lo mismo ocurrió con Gregorio Gómez Martinez en Tihuatlán y con el candidato panista para la alcaldía de Minatitlán, Nicolás Ruiz Roset. Ambos detenidos sin que se les comprobara algún delito y tan sólo encerrados para evitar que participaran en la elección del 6 de junio.

La razón es que ambos candidatos ganarían con facilidad las alcaldías ya mencionadas y por ello comenzó esa cacería, a fin de restar presencia y poder de una alianza conformada por PAN, PRI y PRD.

Lo único que ha ocurrido es que en complicidad con la FGR y de algún modo con el Poder Judicial que dispuso de jueces complacientes, se dictara prisión preventiva contra los tres candidatos y ahora, la coalición tendrá que proponer a otros: “Sólo querían restarle poder a la coalición”, comentó el alcalde de Veracruz, Fernando Yunes Márquez.

Es decir, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez está metido de lleno en la elección y no será del agrado de su presidente, Andrés Manuel López Obrador, que tenga un mal resultado el próximo 6 de junio y todo indica que no le saldrán las cosas, no por lo menos como él quiere.