sábado , noviembre 27 2021

En los próximos días, el PRD definirá su futuro

  • Con nuevo logo o imagen, el PRD debe seguir siendo un partido que trabaje a favor de la población.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Tal y como lo dije hace pocos meses, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) fue el único instituto político que realizó un gran esfuerzo para fortalecerse previo a la elección de junio y aunque pareciera que no tuvo los resultados esperados, sus dirigentes actuaron de forma honesta para presentar una buena oferta a los electores.

Sobre si fue conveniente ir en coalición con el PAN y el PRI ya se sacarán las conclusiones, pero en muchos municipios de Veracruz, por ejemplo, obtuvieron buenos resultados y quedó allí una promesa para trabajar con la población. La finalidad es mejorar.

Es verdad, los años dorados del PRD –para muchos- fueron entre 1997 y 2001, cuando afamados actores políticos de ese instituto, obtuvieron cargos de presidentes municipales, regidores, así como senadurías y diputaciones locales y federales.

Años después, muchos se fueron alejando, quizá porque la mayoría ansiaba puestos y cargos en lugar de hacer crecer al partido. Inclusive, en las elecciones internas para las dirigencias estatales, como en Veracruz, la mayoría de esas reuniones terminaban en sombrerazos, amagues y golpes.

Afortunadamente, de un año hacia acá, todo ello terminó. La bazofia se fue a otros partidos y uno que otro perredista decidió marcharse para hacer una pausa, sin que se pueda asegurar si convino o no que lo hicieran.

Hoy, en Veracruz hay mucho trabajo por hacer. Si el PRD continúa así o cambia de nombre debe tener una ruta que lo lleve al éxito y, sobre todo, que lo acerque a la población.

La situación del país atraviesa una etapa complicada. Una inflación mayor al seis por ciento, el peso tan frágil y lo que es peor, a pesar de la pandemia vemos que los productos de la canasta básica aumentaron de precio de manera desproporcionada.

Peor aún, la delincuencia organizada actúa a placer con la complacencia del gobierno federal, los pocos recursos que hay se invierten en programas inútiles y las reforma propuestas por Morena son regresivas, lo que predice un futuro no tan halagador como algunos piensan.

Por eso en el mismo PRD se tiene que agradecer que todo lo que no servía se fue y los que quedan deben comprometerse a trabajar arduamente para que en los próximos procesos electorales, ya sea con el mismo nombre o con nueva imagen, los resultados sean buenos y la gente recupere la esperanza.

Hay material humano, excelentes prospectos, jóvenes y adultos de mediana edad que tienen talento para trabajar por el bien de Veracruz y del país.

En Veracruz, el PRD tiene liderazgo y, además, protege a los suyos, entre ellos a actores políticos como Rogelio Franco, preso por una cuestión política pero que en algún momento dejará la prisión para reintegrarse al partido y trabajar a favor de la gente.

Todo aquél que esté en el PRD de aquí hacia adelante debe pensar en el bien del país, del estado o su ciudad, no pensando en cargos, sino en que aún sin cargos se puede hacer el bien.

Es la hora de seguir impulsando esa transformación.