miércoles , agosto 10 2022

Federico Salomón será el nuevo líder estatal del PAN

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Nota de opinión

Pasada la medianoche del domingo, había incertidumbre en las oficinas del Partido Acción Nacional (PAN) en Xalapa, pues no se daban a conocer los resultados. Y es que el domingo se realizó la elección para tener una nueva dirigencia.

Por un lado, repetía como candidato Joaquín Rosendo Guzmán Avilés –a quien muchos relacionan con Morena- y por otro lado, Federico Salomón Molina, que se convirtió en candidato hace unos días, luego que el candidato principal, Tito Delfín Cano, fue apresado y encarcelado por el gobierno actual.

Como en toda campaña interna y más aún en el PAN, los candidatos cumplen al acudir a cada ciudad y cada distrito para solicitar el voto de los miembros. Todo indica que así fue, salvo en los lugares en los que cada candidato tiene a la mayor parte de los votantes, por eso es que en la elección interna del PAN se deben aplicar las matemáticas de forma precisa.

Alrededor de las 0:30 horas se dio a conocer que Federico Salomón Molina, que va acompañado en la fórmula con la Senadora con licencia, Indira Rosales, había ganado el proceso interno. Algunos decían que la ventaja que obtuvo superó los mil votos y en otros, que la ventaja fue de casi 600.

Ahora, vendrá la validación de la elección de manera interna y se entregarán las actas correspondientes y no se descarta que el perdedor, Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, impugne la elección, para buscar nuevamente el apoyo oficialista y tratar de ganar en una elección extraordinaria.

De acuerdo a comentarios vertidos por panistas que ya llevan años en el instituto político, era necesario un cambio, pues si algo perdió el PAN durante la gestión de Guzmán Avilés fue protagonismo y no se atrevió a ser una oposición franca y precisa contra la administración de Cuitláhuac García Jiménez.

Y precisan que de haber continuado al frente, para las próximas elecciones sólo habrían preferido a los amigos y por ende, enviarían candidatos débiles, sin posibilidades de triunfo.

Para ser honestos, es muy difícil que todos los panistas se integren. Desde la dirigencia nacional hay un debilitamiento profundo, pero el grupo que ganó en Veracruz es fuerte y aún mantiene lealtad hacia los principios del panismo. Un militante del PAN hoy día debe tener ambición, preparación y un deseo profundo de aplicar el humanismo, que es la base del PAN que fundó Manuel Gómez Morín.

Desde que asuma la dirigencia, Federico Salomón y su equipo, deberán analizar los mejores perfiles y además, realizar una auditoría profunda a la gestión de Guzmán Avilés. Es cierto, no es hora de hacer enemigos, pero todo aquél que quiera la unidad en el PAN deberá pensar en el partido y no en sí mismo.

Si el PAN recupera la fuerza que tuvo en 2016 y recupera la confianza del electorado, será un partido fuerte y una opción para la población que día a día, se da cuenta que está frente a un espejismo con las administraciones federal y estatal.