Isabel Inés Romero de nuevo en la polémica, nombró a tres magistrados

  • Podría ir a la cárcel si no adscribe a Roberto Dorantes Romero, quien ganó un amparo que ya causó estado.


Miguel Ángel Gómez Ruiz

De última hora y sin resolver el tema de los dos magistrados que obtuvieron amparos y que esperan ser reinstalados, la presidente del Poder Judicial en Veracruz, Isabel Inés Romero Cruz propuso a tres personas para que fueran nombrados magistrados.

Se trata de Claudia Ocampo García, Juan José Rivera Castellanos y Américo Amadeo Fabbri Carrano, que recibiero el aval de la mayoría morenista y de los escasos diputados del PAN que asistieron el miércoles por la tarde.

En la sesión extraordinaria, se logró el voto de 41 diputados sin ningún voto en contra. De hecho, el dictamen ni siquiera cumplió el trámite de las 48 horas que por ley deben transcurrir.

A la vez, se eligió a una consejera para el Consejo de la Judicatura, toda vez que venció el plazo para Carla Rodríguez González que, sin embargo, continuará al frente de la Escuela Judicial de Veracruz, en espera de que sea destituida la expresidenta del Poder Judicial Sofía Martínez Huerta, para ser ascendida a magistrada. La nueva consejera se llama Claudia Marlene Galán Espinoza.

Otra de las irregularidades presentadas en la sesión extraordinaria es que los tres nuevos magistrados carecen de carrera judicial, sin embargo, fue la propia presidente Isabel Inés Romero Cruz la que justificó el hecho, pues dijo que al no dar tiempo para cumplir el requisito se tenía que elegir a estas personas.

Con ellas, ya son 22 personas que han sido ascendidas a magistradas sin cumplir con los requerimientos. La mayor parte de los electos, concordaron algunos diputados, son improvisados.

Basta recordar que la propia Isabel Inés Romero Cruz estuvo a punto de ser detenida hace algunos años por violar la Ley de Amparo, al ocultar un amparo que obtuvo un preso. Fue descubierta por la magistrada Teresita Santés y ella la despidió como empleada. Sin embargo, Romero Cruz fue con el presidente Julio Patiño y le rogó que no la despidiera. Fue entonces que la enviaron a un juzgado lejano.

A la vez, podría enfrentar a la justicia, pues un juez federal la emplazó a que adscribiera nuevamente al magistrado Roberto Dorantes Romero, cuyo amparo ya causó estado. Del mismo modo, tendrá que pagarle los salarios caídos. De no hacerlo, ella podría enfrentar diez años en prisión.