Isabel Inés sigue enferma y nadie hace nada

  • Por medio de una carta, alguien comentó que estaría sufriendo de alcoholismo.

Xalapa, Ver.

La situación dentro del Poder Judicial de Veracruz sigue de mal en peor. Con tres nuevos magistrados que no tienen carrera judicial y una presidente que sigue encerrada en su oficina, ocultando enfermedades que le aquejan y que contribuye a que todo se entorpezca.

Isabel Inés Romero Cruz y un poco antes Sofía Martínez Huerta, pusieron a disposición del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, Eric Cisneros y Juan Javier Gómez Cazarín toda la estructura del Poder Judicial cuya independencia quedó violentada por estos sujetos que ahora creen dominar no sólo allí sino todo el territorio veracruzano.

Hace unos días leía un mensaje de una empleada del Poder Judicial, justo del mismo piso en que labora Isabel Inés Romero Cruz. Se dicen tantas cosas y lo que lee uno da pena, en verdad. En una carta resumida, explican que la presidente sigue enferma y se rumora que padece alcoholismo. Desde luego, eso no podemos verlo sino de la forma en que requiere ayuda, todo está en que la pida.

Ya hemos visto que prácticamente no acude a ninguna actividad y son sus colaboradores los que acuden a inauguraciones o presentaciones. Lo más que le hemos visto es cuando la acomodan en el balcón de su despacho para tomarle una foto, pero de allí en fuera, va a los eventos acompañada por su séquito y guaruras y apenas puede estar de pie.

El rumor es tan fuerte que eso ha deprimido a la presidente, que se encierra en su oficina, no recibe a nadie y lo peor del caso es que todo se le olvida.

Ojalá sea un rumor pero si ello ya es una realidad, hay que ayudarle y sustituirle, porque la justicia no puede estar en manos de alguien que no tiene capacidad ni para cuidarse sola.

Descuidos, enfermedad y muerte

No sólo la tragedia de Isabel Inés Romero Cruz cabe en este espacio. Tenemos información de que en el juzgado 4º del puerto de Veracruz, muchos empleados se contagiaron de COvid-19. Hay noticias de que algunos ya fueron intubados, como es el caso del buen amigo Daniel Dámaso Vázquez, así como Irma Juanito Martínez Vázquez y Julián Vázquez, también pacientes de esa terrible enfermedad que se coló en el Poder Judicial por descuido de Isabel Inés Romero Cruz y sus colaboradores que jamás hicieron algo por los trabajadores, los abogados y los justiciables.

Es decir, Romero Cruz tiene responsabilidad penal por su negligencia al no dar órdenes para sanitizar los juzgados. Debe entender, si es que puede, que el recurso del Poder Judicial es para toda la estructura y no para que lo maneje a su antojo. No hubo compra de insumos, los empleados disponían de su propio dinero y hasta los abogados colaboraban para tratar de evitar contagios.

No olvidemos que ya murieron varios jueces, como son los casos de Crisóforo del Ángel y Armando Virgen Alcalá, entre otros. Los riesgos siguen y el asunto ya está fuera de control.