sábado , noviembre 27 2021

Juez Dania Iveth Arenas Pérez, relacionada con actos de corrupción

No han sido pocos los que han recibido algún maltrato de la juez décimo de lo Familiar en Xalapa, Dania Iveth Arenas Pérez.

Cuando laboró en el consejo tutelar de menores se encargó de tener cautivos a muchos jóvenes de forma ilegal. Fue denunciada por maltrato y posteriormente fue despedida una vez que llegó como presidente municipal de Xalapa Reynaldo Escobar Pérez.

De allí, fue enviada a Pánuco gracias una buena relación que tenía con un magistrado de apellido Garcimarrero. Posteriormente la enviaron a Misantla en dónde tuvo problemas con familiares de algunos presos y con abogados, quienes la acusaron de ser déspota, corrupta y grosera.

Cuando la cambiaron a Papantla, fue denunciada por la periodista María Elena Ferral, quien descubrió que Arenas Pérez cometió actos de corrupción y que fueron solapados por Isabel Inés Romero Cruz, actual titular del Poder Judicial del Estado.

En el municipio de Huayacocotla se atrevió a incentivar a pobladores del lugar para que lincharan al juez Adalberto López Pozos, que fue secuestrado por varias horas.

Posteriormente, fue nombrada juez por Sofía Martínez Huerta, quien ignoró que Dania Iveth Arenas Pérez fue una mala estudiante, una mala empleada dentro del Poder Judicial, sin capacidad ni conocimientos para brindar e impartir justicia.

De ese tiempo a la fecha, ha sido protegida por Isabel Inés Romero Cruz, con quien ha tenido una relación muy cercana, al grado que Dania Iveth le brinda cuidados personales.

De hecho, en la actualidad, Isabel Inés Romero Cruz actuó de forma malévola, al ordenar que se afectara a la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, negándole volver al Poder Judicial –del que fue despedida injustamente por ella- pese a que cuenta con un decreto emitido por la Legislatura del estado en 1997. Es decir, en ese entonces la jurista fue nombrada magistrada numeraria inamovible.

Inclusive, redujo la pensión de la mamá de la magistrada Castañeda Palmeros, para beneficiar a su hermano, de un 20 por ciento  a un 5 por ciento, afectando financieramente a la jurista.