sábado , noviembre 27 2021

La muerte por un lado y por el otro Dios y la Virgen de Guadalupe así van los bomberos a un servicio

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Es de reconocer a todos aquellos hombres y mujeres de cuerpos de auxilio que participaron en las acciones para preservar la vida de los habitantes de la colonia Héroes de Nacozari, lugar donde una explosión ocurrida la tarde del lunes llevo a más de cien elementos de bomberos y agrupaciones de regencia a la aplicación de protocolos para este tipo de contingencia.

Cruz Ámbar, Cruz Roja, Ejército Marina, Seguridad Pública, Tránsito, Transporte público, de Obras Públicas, CTM, CMAS, particulares que de alguna manera ayudaron para que los más de cien bomberos de Minatitlán, Acayucan, Cosoleacaque, Nanchital, de empresas enclavadas en la.zona Industrial llegarán al llamado y apoyar a los bomberos locales que con el corazón y su valentía atacaban al mismo Diablo.

Los llamados héroes anónimos, llegaron al sitio de la explosión con la sombra de la muerte, sin embargo, en la moto bomba de combate, los vulcanos se encomiendan a Dios y a la Virgen de Guadalupe, como cada que salen a un servicio.

Cuando salen a un servicio, se dan una idea de donde es y cómo van actuar, cuando llegan a la escena puede cambiar.

Jorge Gracia, comandante de los heroicos bomberos sabe que no hay tiempo para pensar en el miedo, que cada servicio o incendio es diferente, pero por un descuido se puede perder la vida.

El presentimiento del experimentado comandante -40 años de servicio- hizo que reaccionará y sin equipo conducir la unidad recién donada para ir atrás de sus muchachos, sabia que algo estaba fuera de lo normal, efectivamente al ver desde el puente “Joroba” la enorme columna de humo negro y la flama, comenzó a planear otra estrategia de combate.

Los muchachos quedaron mudos al escuchar que el comandante pedía al doctor Juventino Martínez, jefe de la Unidad de Protección civil buscar apoyo no era un incendio normal, y sabía que enfrentaban al “diablo”.

El comandante dice saben el riesgo al que se enfrentan, y que si existe el miedo entre ellos, pero, es la pasión, la voluntad de servir que los mantiene en la línea del fuego, la vida, al preguntarle si le gustaría si uno de sus hijos fuera bombero, hace un silencio y los ojos se le pone. Brillo sos por las lágrimas que invade y exclama un rotundo ¡No!, sabe del peligro y las carencias que existen en esa labor.