La presidente del PJEV Isabel Inés Romero podría ir a la cárcel

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

De acuerdo a un juez federal, la presidente del Poder Judicial, Isabel Inés Romero Cruz tiene un plazo de tres días para restituir en su posición al magistrado Roberto Dorantes Romero, a quien no se le había permitido cumplir con su encargo que vencía hasta 2025.

Una vez que se le impidió continuar en su cargo por cinco años más pese a que ya había cumplido 70 años, la anterior presidente Sofía Martínez Huerta, adscribió a dos magistradas que fueron nombradas por diputados locales de la fracción de Morena. La medida fue ilegal, debido a que tanto el magistrado Roberto Dorantes Romero como Marco Antonio Lezama Moo habían logrado amparos con los cuales se garantizaba que podían seguir en sus cargos.

Ahora, el juez federal del distrito decimoséptimo de Veracruz, estableció que si la nueva magistrada Isabel Inés Romero Cruz insiste en no restituir a Dorantes Romero, sería destituida del cargo por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y además, podría enfrentar cárcel por diez años.

Es decir, podría ser consignada ante un juez de distrito por el delito de Incumplimiento de sentencia de amparo.

Romero Cruz, así como el Congreso local compuesto por una abrumadora mayoría de Morena, se han opuesto a la reinstalación del magistrado Dorantes Romero tratando de evitar el cumplimiento del fallo.

Si al pasar los tres días no se reinstala al magistrado Roberto Dorantes Romero entonces se procederá a destituir a Romero Cruz y consignarla ante el juez.

A la vez, el juez del decimoséptimo distrito de Veracruz ordenó a Isabel Inés Romero Cruz a que pague los salarios del magistrado desde que fue destituido a la fecha.