La titular del PJEV, Isabel Romero pretendería encarcelar a la magistrada Yolanda Castañeda

Nota de opinión

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

La presidente del Poder Judicial de Veracruz, Isabel Inés Romero Cruz y la juez Dania Iveth Arenas Pérez, habrían acordado encarcelar a la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, por supuesto tráfico de influencias en el tema de la pensión de la que es acreedora la señora Leonila Palmeros Salazar.

Cabe señalar que hace poco, la misma juez decidió recortar la pensión que la señora Leonila recibía de su hijo, Mario Castañeda Palmeros, al rebajar el recurso de un veinte por ciento apenas a un cinco por ciento.

La señora Leonila Palmeros Salazar es una mujer de 102 años de edad, con problemas de artritis y Alzheimer y con un estado de salud delicado.

Se sabe que, en algún momento, la magistrada Castañeda, quien fue obligada a salir del Poder Judicial por órdenes de Isabel Inés Romero Cruz, presentó un acto de reclamación por el hecho de que el juzgado décimo determinó que Mario Castañeda Palmeros, sólo entregara el 20 por ciento de pensión a la señora Leonila Palmeros Salazar.

La magistrada Castañeda Palmeros demostró que de su sueldo, cuando lo cobraba como trabajadora del Poder Judicial, ayudaba a su mamá y a su tía, comentando que Mario Castañeda apenas y tenía una hija mayor de edad. El inconveniente es que él gastaba también de su dinero, parte de él proveniente de una pensión en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la otra de su salario en la Universidad Veracruzana para apoyar a su esposa Irene Tovar y sus hermanas.

No sólo eso, también apoya a los padres de la mujer, que sufren de alcoholismo y al parecer también tiene una cuñada que ha tenido hijos de distintas parejas.

Poco después, la misma juez Arenas Pérez, determinó reducir la pensión de un veinte por ciento a un cinco por ciento. Perjudicando aún más a Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, quien tuvo que hacerse cargo del resto de la pensión.

Cabe indicar que los gastos para la manutención de la señora Leonila Palmeros Salazar ascienden a, por lo menos, 26 mil pesos mensuales, debido a que incluye a las personas que la cuidan, alimentos, gastos médicos y la compra de medicinas.

Por ningún lado, se ve el delito de tráfico de influencias, debido a que la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros enviaba cada semana el recurso necesario para la manutención de la señora Leonila.

El problema ahora es que Isabel Inés Romero Cruz, quien no respetó la jerarquía y la inamovilidad de Castañeda Palmeros, ahora pretende no sólo enviarla a la cárcel, sino también retardar la entrega de documentos para evitar su jubilación en el Instituto de Pensiones del Estado (IPE) y también para cobrar su jubilación, aunque de esto último hay más complicaciones pues este año se agotó el recurso presupuestado para todo el año en tan sólo siete meses. La misma presidente reconoció que no sabe hacer cuentas.

A Romero Cruz parece no importarle que la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros haya dejado su vida en el Poder Judicial tras 49 años y de los cuales se consagró como magistrada en 27.

Comentario

La presidente del Poder Judicial, Isabel Inés Romero Cruz parece haber adquirido más poder tras haber obedecido en todo al gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

Ahora, ella parece haberse puesto encima de quienes parecían dominarla como son los casos de Joana Marlén Bautista, directora de Administración del Consejo de la Judicatura y del propio Humberto Hernández Reducindo, consejero y representante del Poder Legislativo y que parecían ser quienes daban las órdenes.

Se habla que la propia Isabel Inés Romero ofrece puestos para los juzgados laborales y hasta se reúne con aspirantes a la gubernatura, como fue el caso con la funcionaria Rocío Nahle, a quien pretenden convertir en sucesora de Cuitláhuac García.

Lo único que se ha ocasionado es que haya mucho daño al interior del Poder Judicial, Romero Cruz ha desacatado ordenamientos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, desconoce la ley y sólo ataca en donde le conviene.

Por el lado de la pretensión de enviar a la cárcel a la magistrada más brillante en la historia del Poder Judicial de Veracruz, en este caso Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, se aprecia el ataque de Isabel Inés Romero; la juez Dania Iveth Arenas Pérez y del abogado que representa a Mario Castañeda Palmeros.

Favorecer a un sujeto como Mario Castañeda Palmeros que hizo y deshizo con recurso y objetos que pertenecían a la familia y favorecerle para que pague una bicoca de pensión a quien le dio la vida suena cruel, pues su salario y pensión son altos.

En cambio, la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros dejó su cargo en el Poder Judicial no por su gusto, sino porque Romero Cruz aplicó una ley que impulsó Miguel Ángel Yunes Linares para quitar el cargo a magistrados que cumplieran 70 años. El tema es complicado, pues por decreto, la magistrada Castañeda era inamovible y ese tema se ven en juzgados nacionales e internacionales.

Sin embargo, se ve corrupción en las resoluciones a favor de Mario Castañeda, pues encima de que gana bien, mantiene a su mujer Irene Tovar, a las hermanas, hijos y esposos de éstas, a los padres de la mujer, ambos alcohólicos y además a una cuñada que le ha dado más problemas que alegrías y a la que, pese a todo, ayudó a que tuviera trabajo en la CFE.