La tragedia de Isabel Inés Romero Cruz

Nota de opinión

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

Cuentan que, desde su despacho, las quejas de Isabel Inés Romero Cruz, presidente del Poder Judicial del Estado (PJEV) van en aumento.

Para nadie es un secreto que todos los involucrados en el desastre en el que se convirtió el Poder Judicial también quieren tener influencias y sobre todo, consentidos y personas manejables.

No es mentira que el propio gobernador Cuitláhuac García, así como sus bufones, Eric Cisneros y Juan Javier Gómez Cazarín, han colocado a muchas personas en ese lugar. Muchas de ellas sin el menor conocimiento de lo que representa el Poder Judicial. Preocupa el hecho de que es más importante para ellos colocar a personas accesibles y manejables que otorgar justicia a miles de veracruzanos.

Ahora, trascendió que la presidente del Poder Judicial, Isabel Inés Romero Cruz, además de dormirse en su despacho e inclusive, en sus reuniones, ya comenzó a quejarse que son demasiadas las personas que le quieren imponer allí, en el poder que supuestamente ella maneja.

Quizá por eso es que toma ya con demasiada frecuencia su licorcito con crucetillo, lo que es cierto es que a pesar de estar al mando –aparentemente-, su salida podría darse en cualquier momento, sobre todo si es que aumentan sus quejas contra los poderosos que se sienten más que ella allí dentro, nos referimos a Eric Cisneros y Juan Javier Gómez Cazarín.

Inclusive, ya ni disimula y se refiere a ellos con apodos, se queja del “Bola Ocho” y del “Carón”, éste último el peor coordinador que ha tenido el Congreso local en años y eso que hubo algunos muy malos.

Si renuncia Isabel Inés Romero Cruz, que ha sido un tapete allí en el Tribunal Superior de Justicia meterá en un grave problema al líder del Ejecutivo y a Gómez Cazarín, por el hecho de que ninguno de los veintitantos magistrados que colocaron en el Poder Judicial tiene siquiera, un tramo de carrera judicial. Es cierto, muchos fueron colocados allí porque se arrastraron y lamieron las suelas del presidente López Obrador.

Colocar allí a alguna o alguno de los elegidos por estos pillos representará que continúe hundiéndose el Poder Judicial y vaya que hay muchos problemas allí.

Veremos qué pasa con Isabel Inés Romero Cruz, a la que todos mandan o bien, ignoran en ese poder.