Las irregularidades y padecimientos de la titular del PJEV

  • Aseguran que Isabel Inés Romero Cruz está muy enferma y creen que en algún momento se tendrá que ir por incapacidad.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Nota de opinión

No son pocos los que aseguran que la presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, Isabel Inés Romero Cruz está enferma. Son varias las personas que declaran –bajo condición de anonimato- que la mujer tiene serios problemas de salud.

Alguien por allí, cercano, aseguró que titular del Poder Judicial, que en alguna ocasión estuvo a punto de ir a la cárcel por violar la ley, tiene lagunas mentales y pudiera padecer demencia senil.

Quienes aseguran esto están convencidos de que algo anda mal y recomiendan que la mujer se atienda con médicos especialistas: “Nadie quiere que le ocurra algo malo, pero con un cargo tan importante, si no tiene la salud ni la capacidad, lo mejor es que se cuide y descanse”, aseguró uno de los entrevistados.

Isabel Inés Romero Cruz sustituye a Sofía Martínez Huerta desde hace algunas semanas. Sofía fue destituida por varios magistrados que, amparados en la ley, la hicieron a un lado y colocaron a Romero Cruz. A los pocos días ya se habían arrepentido de esa acción.

Y es que al igual que la anterior presidente, Romero Cruz se encierra en su despacho y sale poco. Cuando lo hace va con todo su séquito y ha establecido que el personal le brinde un saludo militar.

Sin embargo, ha sido criticada por el personal por el hecho de que nadie le hace caso. Los integrantes del Consejo de la Judicatura, entre ellos Humberto Hernández Reducindo y Carla Rodríguez, representantes de los poderos legislativo y ejecutivo son los que dan órdenes. A ella la hacen a un lado.

Además, existen denuncias de que no hay siquiera un plan para establecer la justicia a distancia y la hacen responsable de que no exista un plan de contingencia ante la epidemia de coronavirus. Se cree que más del 50 por ciento del personal que labora en juzgados y ciudades judiciales se ha contagiado de Covid-19 y no les envían material suficiente para mantener sanitizadas las instalaciones.

De ser cierto que está enferma y sobre todo, con problemas mentales, quizá sea necesario que los magistrados, sobre todo los que tienen experiencia y muchos años dentro del Poder Judicial, hagan lo necesario.

Lamentablemente, el Poder Judicial fue invadido por recomendados y personas en su mayoría sin trayectoria judicial y ello ha provocado muchos retrasos.

“Si llegase a estar delicada de salud, eso provocará más retrasos en la aplicación de la justicia. De confirmarse ella tendrá que dejar el Poder Judicial y entonces sí, se tendrá que colocar a una persona de experiencia”, comentó un abogado.