Llanto e impotencia en el ‘último adiós’

Con sirenas abiertas, llanto, dolor y familiares desvanecidos por la pérdida de su ser amado, dieron el último pase de lista a los tres elementos caídos en cumplimiento de su deber.

La mañana de este lunes, el salón de eventos Titanic recibió los tres ataúdes, donde descansaban los cuerpos de quien en vida fueron padres, hermanos, amigos y compañeros de trabajo.

Los rostros entristecidos de los elementos municipales se reflejaron al hacer guardia en cada féretro, pues no creían que sus compañeros con quienes en ese mismo salón de eventos realizaban actividades físicas, estuviesen sin vida.

PASE DE LISTA

El jefe de Servicios de la Policía Municipal, José Luis Parra, conmovido por la pérdida lamentable, citó el pase de lista a sus compañeros caídos Álvaro Navarrete Alducin, Benjamín Montejo Ávalos y Anita Contreras López.

Sus nombres al ser escuchados por sus compañeros y familiares, provocaron gritos de dolor e impotencia por sus muertes, pues sabrían que no volverían a convivir con ellos físicamente.

Un Padre Nuestro, un Ave María y una oración por el eterno descanso de los uniformados, fue dada por la regidora segunda, Lubia Jacinto Gamas, quien pidió a los familiares tener fe en Dios para que pueda dar el consuelo espiritual.

Con música cristiana se dio paso al cortejo fúnebre de los tres elementos caídos para ser llevados al panteón municipal y darles cristiana sepultura, no sin antes sus compañeros colocaron una veladora en un altar improvisado para que encuentren la luz hacia el cielo, asegurando que volverán a reunirse, pero con la presencia de Dios.