Los partidos PRI, PAN y PRD mueven sus piezas de cara a las elecciones

Después de que en 2016 sufrió la mayor derrota electoral en su historia en elecciones estatales, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) luchará este año por conservar dos de sus bastiones —Estado de México y Coahuila, en donde nunca ha habido alternancia—, y mantener el control en Nayarit, que recuperó en 2005 tras seis años de gobierno de una alianza PAN-PRD.

La jornada electoral de 2017 será el próximo 4 de junio. Además de esas tres entidades, en Veracruz hay comicios en los 212 ayuntamientos.

El PRI se prepara para ganar en estos comicios y recuperarse del descalabro electoral de 2016, cuando perdió en 7 de 12 entidades con elecciones, incluyendo cuatro bastiones que no habían vivido alternancia: Durango, Quintana Roo, Veracruz y Tamaulipas.

Estado de México, la cuna priista

El Estado de México es la elección más importante y la más grande del país con 10.8 millones de personas inscritas en el padrón. Tradicionalmente, los comicios en esta entidad marcan el rumbo para la elección presidencial del siguiente año.

El presidente Enrique Peña Nieto nació en esta entidad y la gobernó en el periodo 2005-2011. Tanto él como su sucesor, Eruviel Ávila, ganaron los comicios con amplia ventaja —23 y 41 puntos, respectivamente—, pues en el Estado de México nunca ha habido una elección cerrada al elegir gobernador.

En marzo próximo será el registro de candidatos y hasta el 31 de mayo se llevará a cabo la campaña.

El PRI ya comenzó a revisar a los posibles aspirantes a la candidatura: Alfredo del Mazo, diputado federal, expresidente municipal de Huixquilucan y primo del presidente Peña Nieto es una de las cartas priistas.

Su nombre era el más sonado para la elección de 2011 cuando el priismo sorprendió eligiendo a Eruviel Ávila, exgobernador de Ecatepec.

Pero es justo el actual gobernador quien puede entorpecer las aspiraciones de Del Mazo. Ávila ha mostrado interés en que su secretario de Gobierno, José Manzur, se convierta en el candidato priista o incluso apoya a otros políticos por encima de él: al presidente municipal de Ecatepec, su sucesor en ese cargo, Indalecio Ríos.

En la disputa priista también participa el dirigente estatal del partido, Carlos Iriarte Mercado, e incluso se ha mencionado al secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida.

La oposición no ha marcado una ruta clara sobre el camino que seguirá para enfrentar a los priistas en su bastión más importante. Por lo pronto el PRI ya informó ayer domingo que competirá en la elección de gobernador teniendo como aliados al PVEM, Nueva Alianza y el Partido Encuentro Social.

Este lunes 23 de enero vence el plazo para el registro de alianzas en la entidad. PAN y PRD han estado en contacto para ir en coalición y así enfrentar al PRI, pero hasta ahora la negociación no ha rendido frutos.

En el PRD se habla de repetir con Alejandro Encinas como candidato, pero el presidente de la Asamblea Constituyente declaró que está concentrado en su labor legislativa.

En la baraja hay otros perredistas que ya han levantado la mano, aunque sin recibir apoyo de la dirigencia nacional: el expresidente municipal de Nezahualcóyotl, Juan Zepeda Hernández; o el líder de la corriente Nueva Izquierda en la entidad, Javier Salinas Narváez.

De parte del PAN el nombre más sonado para la candidatura ha sido el de la excandidata presidencial, Josefina Vázquez Mota. Su equipo cercano lo niega y más con la posibilidad de competir en alianza con la bandera perredista.

El último factor a considerar para los comicios de 2017 no existía hace seis años: el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), del exaspirante presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Morena postulará a Delfina Gómez, exalcaldesa del municipio de Texcoco (2013-2015), quien solicitó licencia a la Cámara de Diputados para ausentarse de su cargo como legisladora y contender en territorio mexiquense.

Aunque esta elección abre la puerta a los comicios presidenciales de 2018, la oposición no termina de organizarse para enfrentar al PRI, que quedó herido tras los resultados electorales del año pasado.

Coahuila, con la sombra de los Moreira

Dos millones de coahuilenses se alistan para elegir gobernador el próximo 4 de junio, después de dos periodos bajo el mandato de los hermanos Moreira: Humberto y Rubén.

Coahuila es la entidad con más partidos locales y, por tanto, con partidos políticos con registro. Los partidos nacionales: PRI, PAN, PRD, PT, Morena, PVEM, Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano, Encuentro Social, Partido del Trabajo.

Y los locales: Unidad Democrática de Coahuila, Social Demócrata Independiente de Coahuila, Partido Primero Coahuila, Partido Joven, Partido de la Revolución Coahuilense, Partido Campesino Popular.

Según la oposición, los partidos locales nacieron con el apoyo de los Moreira para simular diversidad política, y han apoyado al Ejecutivo local.

El pasado 20 de enero se registraron las alianzas entre los partidos para competir por la gubernatura.

En el caso del PRI se alió con el PVEM, Nueva Alianza, el Social Demócrata Independiente, Partido Joven, Partido de la Revolución Coahuilense y Partido Campesino Popular.

El PAN, el partido opositor con más fuerza en el estado, irá alianza con el partido Unidad Democrática de Coahuila, el  PRD y el Partido Encuentro Social.

Además del escándalo por la deuda pública que se disparó bajo el gobierno de Humberto Moreira —según Hacienda se contrataron más de 30 mil millones sólo en cinco años de gestión—; los casos de corrupción y violencia han ocupado titulares con los hermanos Moreira al frente del gobierno.

El diario Reforma publicó cómo en el gobierno de Coahuila se entregaron al menos 71 millones de pesos a empresas fantasma vinculadas con funcionarios de la secretaria de Infraestructura, cercanos a Rubén Moreira.

Además, Humberto Moreira ha estado vinculado a procesos legales en Estados Unidos en donde ha sido señalado por testigos por vínculos con el crimen organizado.

La dirigencia nacional del PAN anunció que Guillermo Anaya, exsenador, resultó “el candidato más competitivo”. Otros tres aspirantes panistas a la candidatura así lo reconocieron.

El senador Luis Fernando Salazar no firmó el documento que señala a Anaya como candidato y señaló irregularidades en el proceso interno del PAN para elegir abanderado.

Del lado del PRI, Rubén Moreira apoya al alcalde con licencia de Torreón, Miguel Ángel Riquelme Solís, hombre cercano a su gobierno y al de su hermano.

Pero una de las figuras que pueden mover el ambiente político en Coahuila es la del empresario taurino Armando Guadiana, quien ha llamado a crear un bloque opositor al PRI en la entidad.  Ha sido aliado de Morena y de Andrés Manuel López Obrador y podría buscar una candidatura para los comicios de este año.

¿Y Nayarit?

En esta entidad el PRI buscará mantener el control que recuperó en 2005 tras perderlo durante un sexenio.

En 1999, con una alianza PAN-PRD, los priistas cedieron el estado ante Antonio Echevarría, un expriista cuya gestión no permitió que a la postre los panistas o perredistas pudieran continuar en el gobierno.

El PRI recuperó el control con facilidad seis años después.

Aquí no existe si quiera la posibilidad de una nueva alianza de la oposición para enfrentar al PRI, y según especialistas electorales como Jorge Alcocer tampoco hay políticos que puedan hacer frente a la caballada priista en la entidad.

 Fuente: Animal Político