LOS TOCABLES

La realidad de la tragedia

Por Héctor Guerrero

En este espacio hemos dado cuenta no con opiniones, sino con datos, la manera en que el gobierno federal ha manejado la pandemia de Covid.

Las mentiras, la ignorancia y la infamia, no pueden estar ocultas por mucho tiempo y aquí  lo dijimos, que los números no mienten y precisamente iba a ser el Inegi, quien iba a poner las cosas en claro.

Y así sucedió.

Mientras el gobierno dice que, entre enero y agosto de 2020, debido al Covid-19 perdieron la vida 69 mil 849 personas, el Inegi, tiene otros datos, pues señaló que la cifra real, durante ese mismo periodo, fue de 108 mil 658 víctimas.

Las autoridades sanitarias omitieron a 33 mil 641 personas fallecidas por esa causa en los primeros siete meses del año.

Esto representa casi un 50 por ciento más de las cifras que reportó la Secretaría de Salud Federal.

Edgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, a manera de justificar el hecho, dijo que muchas personas están muriendo fuera de los hospitales, lo que podría explicar el desfase de las cifras reportadas en su momento por las autoridades sanitarias y los resultados del informe.

“Muchas personas no están muriendo en hospitales, están muriendo en sus casas. De hecho, la mayor parte de las personas mueren en sus casas. El 58 por ciento muere fuera de los hospitales. Eso puede explicar en parte esta diferencia”.

Así es la gente, como hemos visto, muere en sus casas, en la calle, afuera de consultorios médicos particulares, hospitales. De ese tamaño es la tragedia que sucede en México que el día de hoy, que ocupamos el tercer lugar mundial en muertes por Coronavirus y últimamente todos los días se rompen récords de muertes, tan sólo ayer, fueron más de mil 600.

De acuerdo con el Instituto, las autoridades sanitarias omitieron a 33 mil 641 personas fallecidas por esa causa en los primeros siete meses del año.

La Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y el Subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, coincidieron en afirmar que las cifras en Inegi son “altamente confiables”.

Estamos de acuerdo con ello; sin embargo, la otra cara de la moneda del Inegi que entregó a la ciudadanía este informe, cuatro meses después de procesar los datos y la información del segundo semestre del año, será entregada hasta octubre.

Si la cifra de muertes hasta agosto del año pasado tuvo una variación de más del 40 por ciento con respecto a las cifras oficiales, durante este último semestre del año, cuando la pandemia está fuera de control y vemos la saturación de hospitales, la desesperación por encontrar tanques de oxígeno, las funerarias que no se dan abasto, los ataúdes de cartón, entonces tendremos una dimensión de la tragedia que está viviendo nuestro país.

Basta con hacerse una pregunta ustedes mismos ¿Hoy conocen a alguien que haya fallecido por Covid?, yo sí, desgraciadamente y no sólo a uno. Hoy más que nunca se siente que la pinza se cierra sobre nosotros.

Sin embargo, la cifra real de este último semestre la conoceremos hasta el mes de octubre, una vez que las elecciones hayan pasado.

Aquí cabe otra pregunta ¿Por qué el Inegi presenta los datos de agosto a cuatro meses de distancia y los del último cuatrimestre los conoceremos hasta octubre?

Basándonos en la especulación responsable, la respuesta es muy clara, el gobierno federal no quiere que se descubran las cifras, hasta pasadas las elecciones, pues evidenciarían la ineptitud, la incapacidad y la inconciencia con lo que el gobierno ha manejado la pandemia.

Así es, Julio Santaella, director del Inegi, declaró que la dependencia a su cargo no entregará el informe sino hasta octubre y pues ya sabemos por qué.

Y ya sin decir que usamos la especulación responsable, el Dr. en ciencias  matemáticas, Arturo Erdely, asegura que las muertes por Covid, rondarán la 600 mil en México.

El cálculo se basa en multiplicar las muertes registradas por la Secretaría de Salud por un factor de 2.5 veces debido a que las cifras reales no han sido presentadas, pues muchas personas no son registradas por las instituciones nacionales debido a que no son atendidas en hospitales, pues se encuentran saturados o reconvertidos para la atención de la Covid-19.

Para procurar frenar la ola de contagios y decesos, el también profesor refirió que el país debe generar una nueva estrategia de salud y acelerar la campaña de vacunación.

“La vacunación va tan lento que ya no alcanza a detener todas esas muertes. La vacunación va a tener un beneficio casi a finales de este año, los muertos que se pudieron evitar en el primer semestre, la vacuna ya no alcanza a detenerlos y puede sobrepasar las 600 mil reales atribuidas directa o indirectamente a Covid”, declaró.

De las vacunas ni confiarse, el proceso, además de ser lento, es opaco y también, por supuesto con su matiz electoral, pues se han conocido casos de influyentismos para recibirla y por si fuera poco el gobierno autorizó la presencia de los llamados “siervos de la nación” en las brigadas de vacunación, que deja claro los propósitos electoreros del régimen 200 mil vacunas para ellos.

A un mes del inicio de la jornada de vacunación se han aplicado 642 mil 105 dosis, 613 mil 690 como primeras dosis y 28 mil 715 como segundas.

Eso representa el 0.5 por ciento de la población.

El optar por una solución improvisada, coordinada por personal sin entrenamiento ni práctica, echa por tierra el amplio conocimiento en vacunación por el que nuestro país era mundialmente reconocido, la #4T, lo ha destruido, en ese afán que tiene de arrasar con todo.

Hoy es momento en que la sociedad, la iniciativa privada y el gobierno sumemos esfuerzos para salir de esta pandemia, para aplicar un sistema de vacunación eficiente y para seguir con la prevención y la contención del virus, la vida de todos nosotros está en juego, ya no vamos a evitar la tragedia, la estamos viviendo hoy, pero si podemos aminorarla.

Es ahora o nunca.

Tiempo al tiempo.

@hecguerrero