Migrantes serranos regresan a su tierra

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Después de este 16 de diciembre, se empezó a constatar en diferentes municipios de la región: Tatahuicapan, Pajapan, Mecayapan, San Pedro Soteapan, Chinameca, Oteapan, Minatitlán y por supuesto Cosoleacaque la llegada de autobuses de diferentes líneas trayendo consigo a hombres y mujeres que vinieron a pasar la Navidad y el año con sus seres queridos.
Quienes hoy son visita en su propia tierra, como Don Carlos Cruz Martínez, Leobardo Hernández Morales, Epifanio Luria González, Javier Delgadillo Pérez, Doña Marcelo Prieto Gutiérrez, Dominga Torres Alonso, Georgina Alonso Ramírez, Crecencia Lázaro Martínez entrevistados por separado a su llegada a estos municipios, pero además pidieron no tomarles fotografías, manifestaron que viajaron dos y tres días para llegar a su destino, el único objetivo era ver a sus familias y demás seres queridos.
Carlos Cruz y Leobardo Hernández a su manera detallaron las penurias del viaje y la estancia en los lugares donde tienen trabajo Chihuahua, Coahuila, ambos dijeron, fíjese usted, la situación económica y la falta de empleo que tuvo Veracruz en los últimos seis años, nos obligó a emprender un éxodo con muchas gentes a otras ciudades del norte, en mi caso, apuntó Don Carlos, nos fuimos a Ciudad Juárez Chihuahua a trabajar en las maquiladoras a dobles turnos para poder compensar lo que aquí ganábamos como fierreros o carpinteros.
Leobardo, un hombre marcado con los surcos del tiempo, de tez morena y delgado, con voz pausada dijo, “yo me fui a Coahuila, ahí encontré también trabajo en las industrias como albañil, en algunos lugares bien pagados y en otros lugares mal pagados, sin embargo, tenemos trabajo que hoy nos permitió dar unas vacaciones y venir a visitar a la familia, aunque sea solo unos días, pero aquí estamos”.
Quienes hablaron, dejaron claro que estarían solo en la Navidad y fin de año, ya que los primeros días de enero dos, tres, cuatro y cinco tenían volver a partir a los lugares en donde hoy tienen su fuente de trabajo y la segunda casa; aunque claro, nada se compara como estar en la verdadera casa y con la familia que uno más quiere.