Otra masacre en Veracruz, ahora atacaron a una familia en Boca del Río

  • Lo ocurrido derrumba la fantasía de que en Veracruz no pasa nada.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

En lo que va de 2022, distintos hechos delictivos pusieron al estado de Veracruz –y en especial a su gobierno- en las principales portadas de medios nacionales y locales.

Feminicidios, balaceras, secuestros, enfrentamientos y ejecuciones han sido la constante en un estado que ha tenido dificultades para prevenir delitos y aún más, para investigarlos y dar con los responsables.

El último delito que puso en jaque al propio gobernador Cuitláhuac García, fue el asesinato de siete personas en una casa ubicada en Boca del Río, la noche del domingo.

El asunto causó revuelo porque casi de inmediato se dio a conocer que entre los asesinados se encontraba José Castillo, apodado “El Peludo”, que hace algunos años llegó a la zona y puso una carnicería que se hizo muy famosa. “Carnes Selectas” se llamaba el local y destacó de inmediato porque era un lugar moderno y además, exhibía y vendía carne de excelente calidad.

“Eran cortes muy buenos, a buen precio y de inmediato su clientela aumentó. Supongo que eso provocó que le tuvieran envidia, aunque don José era una buena persona, con nadie tenía diferencias y tenía mucha visión comercial”, expuso Claudia Mora, una mujer que vive a unas cuadras del lugar en que se asesinó al comerciante y a sus familiares.

La noche del domingo, con un gran sector de habitantes concentrados en el Carnaval de Veracruz, nadie imaginó que un grupo de sicarios –se dice que profesionales- llegaría hasta el lugar, ingresó sin mayor problema y disparó a matar a los que se encontraban ahí, quizá festejando algo o bien, departiendo como si fuera un domingo cualquiera.

Inclusive, la mañana del lunes, trascendió que una mujer, a pesar de ser herida de un disparo, corrió para ocultar a dos niñas que podrían haber muerto ante la rabia de los sicarios, que llegaron decididos a todo.

Quizá entonces, el escándalo sería mayor, pues no serían siete, sino diez las personas ejecutadas, en un Veracruz superado por los delincuentes y que en medios emite una imagen fantasiosa de que aquí no pasa nada.

Nadie responde, la fiscal Verónica Hernández Giaddans se oculta cada que ocurre un hecho importante y vierte su impotencia al dar a conocer escuetos comunicados y quien la suple, el gobernador Cuitláhuac García, o no es enterado correctamente sobre el tema o bien, se excede al dar a conocer información que no le corresponde. Debiera quedar claro que él es gobernador y no un fiscal o agente del ministerio público.

Ni siquiera el secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, el mismo que fue despedido en la administración de Jaime Rodríguez “El Bronco” ha sido capaz de dar una buena respuesta.

En medios de comunicación todos, el gobernador, la fiscal y los encargados de seguridad se manejan bien, pero en la entidad ya no hay paz. Lo mismo en Xalapa en la que aparecen ejecutados; o en Tres Valles o en Boca del Río, siempre es lo mismo.

El domingo por la noche, siete personas que estaban dando su mejor esfuerzo para salir adelante con sus negocios perdieron la vida porque afuera no hay quien enfrente a los criminales.

“En Veracruz y Boca del Río, en Xalapa, Coatzacoalcos, es lo mismo, a la gente la están extorsionando y no hay quien ponga un freno. Al empresario pudiente no le queda más que llegar a un acuerdo con los criminales. Al final te quitan lo que pueden y si no estás de acuerdo, te matan”, comentó Adrián Aguilera, que por varios años tuvo negocios de carne y quesos en Boca del Río y que tuvo que dedicarse a otra cosa.