Paco Gutiérrez de Velasco, tras 24 días de campaña

  • Acude a cada colonia, a cada hogar para prometer su esfuerzo y dedicación, no a comprar conciencias y votos.

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Xalapa, Ver.

El pasado 5 de abril iniciaba la campaña para la renovación de la Cámara de Diputados en la Ciudad de México. En el país se disputarían 300 escaños de mayoría y 200 por la vía de la representación proporcional.

En Veracruz, en el distrito IV, el candidato de la coalición “Va por México”, Paco Gutiérrez de Velasco afinaba detalles con su equipo cercano.

De filiación panista, sabía que iría representando a tres partidos históricos: PAN, PRI y PRD, que se unieron ante la barbarie que desató la administración actual, bajo el auspicio de Morena.

El país, agobiado por una pandemia que se no ha logrado controlar, con 12 millones de empleos perdidos, con cientos de empresas que cerraron al no contar con ningún incentivo gubernamental y con una población dividida, parece estar sujeto a lo que ocurrirá el próximo 6 de junio.

Todo ello no es desconocido para Paco Gutiérrez de Velasco, que salió a representar a la coalición en un momento difícil, sin embargo, jamás se hizo a un lado y asumió que debía salir para recuperar la credibilidad de la población.

En los últimos meses, el país vino a menos no sólo por lo ya mencionado, sino porque cada día escasean las cosas, la canasta básica aumentó casi un 50 por ciento en sus precios, la gasolina sigue cara y la inseguridad ya rebasó a la endeble administración estatal.

Hoy, se palpa en las calles la frustración porque el gobierno federal, el de la esperanza y los sueños, se hundió en sus mentiras y sólo se ha sostenido por las dádivas que ha repartido y que cada día le cuesta más trabajo conseguir, pues no hay de dónde jalar recursos.

Mientras conversamos, Paco recuerda que a su paso como alcalde en Boca del Río y como diputado federal no vivió esa situación. Sí recuerda a un país con problemas, pero no espera que a futuro gane la ignorancia y la gente se pierda con el discurso presidencial, que apuesta por una patria socialista, con carencias y frustraciones.

Paco, el empresario, el panista, el padre de familia, apuesta por salir a convencer a la sociedad que el país sí puede cambiar sin que se ponga en riesgo a la gente, que apuesta porque no haya violencia y que espera que todo se calme para que regresen las inversiones, las empresas se recuperen y venga una mejora en la economía.

Durante 24 días, ha palpado la frustración en los electores, no sólo porque han sido ignorados por la federación y el estado, sino también por el gobierno municipal. Paco está convencido que tiene que cambiar el modo de gobernar y el modo de atender a la población. No sólo se debe apostar por los programas sociales, que aunque sirven, a veces son utilizados para ganar simpatías y conciencias, sino porque los que gobiernan deben convencer con hechos: “Hay mucho abandono, la gente te pide obras y estoy convencido, porque ya fui alcalde, que se pueden lograr sin grandes inversiones”.

Faltan varias semanas para la elección del 6 de junio, pero Paco Gutiérrez de Velasco está convencido que se puede ganar sin falsas promesas, sin comprar conciencias y sin que la dignidad quede en el suelo: “Los programas sociales no son de los candidatos de Morena, fueron creados desde hace mucho tiempo para apoyar a los mexicanos, a los veracruzanos”.

Está convencido que la gente requiere de un seguro popular firme, que les permita que los atiendan médicamente y que se puede trabajar para que se logre la distribución de quimioterapias a los niños y mujeres con cáncer: “También devolver las estancias infantiles que son tan necesarias”.

Afirma que todos esos recursos servían y funcionaban, porque no llevaban un efecto captador de votos: “Ahora cualquier quiere utilizarlos para su provecho, cuando en realidad eso es un servicio a los mexicanos”.

Con el paso de los días, Paco Gutiérrez de Velasco ha conversado con muchos veracruzanos: “Mucha gente te quiere abrazar y te ve con esperanza. Me ha tocado ir a lugares en donde los veracruzanos valientes viven y siguen adelante, pero que requieren atención y por ellos vamos a trabajar fuerte”, añadió.

Su mentalidad es ir y hablar de frente, no prometer lo que no se puede cumplir, pero sabe que para llegar lejos se requiere del diálogo: “Me he comprometido a regresar e intervenir para tramitar obras a su favor. Eso puedo hacer, sabemos que el diputado federal construye leyes para el país, pero me daré tiempo para venir con ellos y tratar de cambiar las cosas”.