Pemex en debacle

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Las importaciones de gasolina alcanzaron en 2015 una participación de 53.8 por ciento de la demanda total nacional, debido al aumento en el consumo y la baja capacidad de producción en las refinerías que operan en México, las cuales trabajan al 66 por ciento de su capacidad.

De acuerdo con el Diagnóstico de la Industria de Petrolíferos en México publicado por la Secretaría de Energía (Sener), el año pasado la importación de gasolinas aumentó 15.29 por ciento con respecto a 2014: se importaron 426.6 mil barriles de petróleo diarios, el 53.8 por ciento del consumo nacional de gasolina.

Durante 2015 las exportaciones de gasolinas cayeron 5 por ciento debido “al estancamiento en la capacidad de refinación en territorio nacional”, precisó la Sener.

Al cierre del mismo año las exportaciones promediaron 62.9 millones de barriles diarios.

Mientras que la utilización de las refinerías que operan en México alcanzó sólo el 66 por ciento en promedio de su capacidad instalada durante 2015, un porcentaje menor en 10 por ciento de lo que registró en 2010, cuando la utilización era del 77 por ciento.

El Sistema Nacional de Refinación (SNR) está conformado por seis refinerías, la más antigua data de 1914 y las más nuevas comenzaron a operar en 1979, de acuerdo con el documento de la dependencia.

En 2015, la refinería General Lázaro Cárdenas de Minatitlán, Veracruz, es la que registró una menor utilización, con sólo el 53 por ciento de su capacidad instalada, siendo que cinco años atrás era la que tenía el porcentaje más alto, con un 86 por ciento.

La que registró una mayor utilización durante el año pasado fue la de Tula, en Hidalgo, que operó al 75 por ciento de su capacidad instalada. No obstante, esta cifra es 10 por ciento menor a lo que registraba en 2010.

Lo anterior, mencionó la Sener, responde de manera parcial a que las refinerías de México “fueron diseñadas para procesar crudo ligero, con un menor contenido de azufre, metales y otras impurezas, respecto al que se produce actualmente en nuestro país”.

Por otro lado, la dependencia reconoció: “los recortes presupuestales y la falta de mantenimiento en las plantas de proceso ha incrementado la incidencia de cierres parciales del tren de refinación, lo que limita la capacidad de refinamiento”.

Ante esta situación, la Sener señaló que optimizar la “dieta” del SNR, considerando las características del proceso de refinación disponible en cada planta, los rendimientos esperados, la calidad de los crudos previo a su recibo en planta y la capacidad de almacenamiento instalada en cada refinería “fomentaría una mayor producción de productos comercializables de alto valor agregado y reduciría el número de paros derivados de la incapacidad para almacenar los productos obtenidos”.

Como resultado de lo anterior, la producción nacional de petrolíferos y combustibles como gasolina, diésel, combustóleo o gasolina ha decrecido un 9.2 por ciento. Al cierre de 2015, México produjo 1,092 millones de barriles diarios (mbd) de petrolíferos, 110.7 mbd menos que en 2010.

Al tiempo que se ha presentado este declive, la demanda interna de petrolíferos ha caído ligeramente, al pasar de 1,509 mbd en 2010 a 1,410.8 mbd. En gasolinas, la demanda se ha reducido en 391.1 mbd, sin embargo, hoy las gasolinas importadas cubren el 53.8 por ciento del total de la demanda nacional.