Sí habría alianza entre Guzmán Avilés y el gobierno actual

Nota de opinión

Miguel Ángel Gómez Ruiz

Si alguien tenía dudas sobre una alianza secreta entre el dirigente del PAN con licencia y candidato a continuar en el poder, Joaquín Avilés Guzmán con el gobierno estatal esto quedó aclarado el pasado viernes, poco después que el diputado local Enrique Cambranis Torres mostrara un cartel en donde acusó al gobernador Cuitláhuac García de encarcelar opositores.

Los aliados de Guzmán Avilés, entre ellos su pareja sentimental –según versiones- Nora Jéssica Lagunes y hasta el diputado por el distrito de Boca del Río, Jaime de la Garza, no tomaron los cartones y no hicieron absolutamente nada para recriminar las injusticias, que algunos señalan, de la actual administración.

Desde que asumió el cargo la primera vez, no sólo sus opositores, sino columnistas y hasta personajes de la sociedad, lamentaron que Guzmán Avilés no emitiera declaración alguna ni se inconformara sobre la actuación del gobierno en el estado.

Mucho menos defendieron a panistas que no forman parte del grupo. Un exmiembro del PAN declaró –bajo condición de anonimato- que la dirigencia actual ha logrado acuerdos con el gobierno que han mermado no sólo al partido, sino que hasta dividió a la fracción de la legislatura anterior: “Hay muchos intereses allí, no sólo de dinero”, dijo.

Cabe recordar que en algún momento de la legislatura anterior, hubo dos grupos del PAN y eso provocó una gran división. A pesar de todo, por lo menos 24 leyes que se aprobaron en ese entonces –entre ellas la reducción de prerrogativas a partidos políticos- fueron rechazadas y anuladas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En los últimos días, tras la detención del candidato a la dirigencia estatal, Tito Delfín Cano, apenas hubo una ligera protesta de Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, sin embargo, algunos de sus incondicionales, entre ellos Bingen Rementería, se lanzaron en contra de Tito Delfín y sus aliados, entre ellos la familia Yunes.

La disputa por el poder estatal en el PAN ha ido muy lejos y pareciera que, por lo menos del lado de Guzmán Avilés, existe la intención de apegarse al rol que le ha dictado el gobierno de Cuitláhuac García. Ocurrirá lo mismo que en otros años: candidatos débiles y poco afines a la ideología panista y que saldrán derrotados desde su nominación.

Peor aún, en su carrera política al interior del PAN, Joaquín Rosendo Guzmán Avilés ha sido un terrateniente en la región de Tantoyuca, obteniendo cargos que le han dado poder y a la vez, a su familia. Pareciera que lo que menos importa es representar al PAN, el partido con la mejor propuesta e ideología en el país, sino obtener cargos para vivir bien tres o cuatro años y luego, repartirse las posiciones eventualmente.