Sube cifra de veracruzanos muertos en tráiler abandonado en Texas, ya son seis

Miguel Ángel Gómez Ruiz

La lentitud de las autoridades federales y estatales ha sido dramática, luego que se confirmara que por lo menos seis veracruzanos ya fueron identificados entre los 53 migrantes que murieron asfixiados en un tráiler abandonado en una carretera de Texas, entre Laredo y Austin.

Cabe recordar que desde que se dio a conocer el hecho, el 27 de junio pasado, el canciller Marcelo Ebrard informó que se comunicó con el cónsul mexicano en ese lugar y le pidió que le mantuviese informado sobre la situación de los migrantes mexicanos.

Horas después, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que varios elementos viajarían al lugar de los hechos para apoyar en todo lo posible.

En el caso de Veracruz, el secretario de Gobierno, al otro día, dijo que había la instrucción de apoyar en todo a los familiares de los migrantes, sobre todo en cuanto a la repatriación de los cuerpos.

Nueve días después, apenas se confirmó que van seis veracruzanos fallecidos en la tragedia y se sospecha que podría haber más, quizá diez.

En ese lapso de nueve días han viajado funcionarios y el trabajo ha sido –prácticamente- nulo. Sin embargo, a ningún familiar de los fallecidos, se les ha conseguido algún permiso humanitario para que puedan viajar e identificarlos.

En días pasados, se dio a conocer que tres personas, que eran nativos de comunidades cercanas a Naolinco y que se habían desempeñado como zapateros, estaban entre los fallecidos. El primero, Misael, de tan sólo 16 años. Poco después se confirmó la muerte de los hermanos Yovani (16) y Jair (20).

Ahora, se informó, de acuerdo al titular de la Oficina de Atención a Migrantes, Carlos Escalera, que tres veracruzanos más, ya fueron identificados por abogados allí, en Texas:

Se trata de Julio Marcial, nativo de Santiago Sochiapan y de Jesús Álvarez, nativo de Misantla y su sobrino, Pablo Ortega, de tan sólo 20 años, que también es de Misantla pero que vivía en Tlapacoyan.

De éste último, se dice que se atrevió a realizar el viaje a los Estados Unidos para juntar dinero y dar una vida mejor a su pareja y al bebé que esperaban (su esposa tiene cuatro meses de embarazo).

Y persiste el rumor de que dos personas más, provenientes de Cuichapa, también habrían muerto. La lista podría llegar a 10, sin embargo, es tal la lentitud que no se da a conocer más información al respecto.

De hecho, el propio Carlos Escalera dijo que una vez que los restos sean identificados, la repatriación de los cuerpos podría demorar hasta 15 días, de manera que quizá para el 20 de julio ya podrían haber arribado.

El viaje a Estados Unidos, por parte de migrantes veracruzanos, acompañados de connacionales y de otros países debió haber estado lleno de ilusiones. Al final, la tragedia que sobrevino fue dura para ellos y sus familias. Las personas que les amaron no los verán más tras sepultarles y lo peor es que seguirán en la pobreza por siempre.

En redes sociales, los comentarios sobre los hechos subieron de tono por momentos. La realidad es que los migrantes mexicanos tuvieron la osadía de cruzar hacia Estados Unidos, pese a que el país cuenta con el segundo presidente más popular del mundo.

Sean seis, ocho o diez los fallecidos, que descansen en paz.