Tragedia une a la sociedad

AYUDA (3)    AYUDA (4)

La solidaridad, se hizo presente ante la tragedia registrada por la explosión en Clorados III, pero no fueron autoridades, Pemex, o la dueña de la planta donde se originó el siniestro, fue la ciudadanía, grupos de jóvenes, taxistas de Ixhuatlán del Sureste, grupos religiosos, y otros más que no se pudieron identificar, pero su acción si se pudo ver, dar alimentos, aguas o refrescos a familiares de víctimas, que esperaban noticias de sus desaparecidos.

Mucha gente, ¿quiénes eran? de la mayoría no se sabe, ellos hicieron lo que les dictó su corazón, su espíritu altruista, y unidos a través de las redes sociales, decidieron  apoyar a esas familias en desgracia.

En vehículos particulares, sin logotipos, ni leyendas ni nada que los identificara, llevaron alimentos, aguas, refrescos y más, que entregaron a quienes esperaban noticias de sus familiares desaparecidos, pero también a los militares, policías, reporteros, quienes cubrían la tragedia.

Ellos no buscaban reflectores, o cámaras de los medios de comunicación, porque su misión era ayudar y así lo hicieron, dando un ejemplo a las autoridades, de que cuando se quiere ayudar se hace sin más objetivo que la solidaridad con los hermanos en desgracia.

Cuando reporteros, trataban de identificar a quienes ayudaban, estos decían que eran grupos de amigos, sin fines políticos ni partidarios, es más ni siquiera eran de asociaciones civiles, como esas que reciben millonarias sumas en donativos, aquí estas brillaron por su ausencia.

Quienes ayudaron y no solo a las madres, padres, hermanos amigos, esposos o esposas, de los desaparecidos, por la explosión, que esperaban noticias en el complejo Pajaritos, sino también a los familiares de los lesionados, que estaban a las afueras de las clínicas y hospitales, fue la ciudadanía y después el DIF.

Un merecido reconocimiento a la población de la región sur de Veracruz, porque la ayuda llegó de diversos municipios, taxistas que dejaron sus actividades, por apoyar a las familias en desgracia, también algunas empresas ajenas a la industria, colaboraron en la ayuda y esta vez la misión fue un éxito, hubo mucha solidaridad.